Anoche desperté en paz.
Me pareció sorprendente entrar a una tienda de abarrotes donde el servicio sea el del lavado de cualquier cosa... un lugar vacío aparentemente pero en funcionamiento, rodeado de paredes pintadas de amarillo y un decorado minimalista.
Busqué y busqué por esos espacios y todo me parecía vacío. Derepente escucho que viene gente, atiné a disimular mi presencia detrás de un florero ubicado encima de un mostrador... era ella, quize evadir ese encuentro pero no había forma, tuve que dar un paso adelante y enfrentar su presencia.
Detrás, su hermana, su madre y otra persona se alegraban de mi presencia... el tiempo marcaba la añoranza de ese encuentro, saludos y abrazos sellaban esa reunión... pero en especial ella y yo nos mirabamos con mucha ternura pero sin decirnos nada, ya no era la misma, había cambiado, pero sus ojos me decían que los recuerdos no se habían borrado como pensó ella sería desde aquella noche en que todo terminó.
Finalmente nos despedimos, un abrazo espontáneo surgió de ambos ante la presencia de su familia, un ligero apretón sellaba por fin algo que di por terminado, su madre la apuraba, ese abrazo duró un segundo pero transmitió demasiado.
Ella era la primera chica de quien me enamoré hace un tiempo, rompimos por desición de ella por razones que hasta este encuentro en mis sueños no comprendí... anoche pude cerrar esta etapa de duelo en mi despues de tantos años, hoy no puedo expresar en palabras lo que comprendí... ella nunca sabrá que fue mi primer amor.







